Limpiando la ciencia de mitos

Muchos científicos han sido atrapados recientemente inventando datos, resultados y creando estadísticas ficticias.
Hay un caso que envuelve a un profesor de Harvard. Otro a un científico suizo psicólogo social que ha inventado resultados a más y mejor por paga (patrocinadores).
Tambien en la medicina ha habido un largo grupo de “científicos” engañando; el más notable últimamente es la idea de que las vacunas pueden causar autismo, lo cual ha sido perpetrado por un engaño científico, así como también el “estudio” del huevo y el cigarrillo, comparándolos como si fueran similares.

Un blog llamado RetractionWatch pública notas deprimentes sobre el tema casi a diario!

En un post reciente de ellos, han publicado que un site importante de recopilacion de estudios cientificos habia sido hackeado; otros datos mal conducidos sobre investigaciones del cancer, huesos, y neurociencias también, y todo eso solo en la ultima semana!

Aunque estos casos de fraudes científicos y otros mal conducidos estudios fueran simplemente ignorados, mi campo (y muchos otros campos más de la salud y otras áreas) aun así estaría causando gran confusión y esto hace mucho daño. Como he dicho anteriormente, la mala información es peligrosa e irresponsable.

Recientemente fueron examinados 53 estudios médicos, y se encontró que estudios e investigaciones continuadas y tratadas más a fondo, no fueron capaces de repetir los resultados en 47 de esos 53!!
Esto significa que constantemente hay científicos que se burlan y sacan conclusiones de estudios pilotos (iniciales) y empiezan a cambiar y manipular las cosas, hasta que obtienen los resultados que ELLOS esperaban obtener y no lo que en realidad son.
En la ciencia los resultados no dicen lo que queremos que digan para apoyar nuestra hipótesis o teoría, o para agrandar nuestro complejo de sabelotodo. Los resultados son lo que son, nos gusten o no, nos contradigan o no, pero estos pseudocientificos no les importa eso; ya sea por sus enormes egos, por deseo de fama no merecida, por dinero, o por todas las anteriores.

Desafortunadamente cada nuevo esfuerzo aumenta el riesgo de encontrar los resultados “adecuados” por las razones erróneas, y terminan por sembrar en la gente mitos peligrosos y/o falsas esperanzas en cosas que no tienen una solida base científica, o no han sido investigadas a fondo, como por ejemplo, un fármaco contra el cáncer que aparenta funcionar en pruebas de laboratorio, pero falla en el mundo real, y aun así se promociona como la nueva cura milagrosa, o el estudio manipulado sobre el huevo para hacer creer que es tan malo como fumar y que si los quieres comer tendrás que comprar pastillas para el colesterol, o mandar el mensaje subliminal de que fumar no es tan malo, o que la comida chatarra es mejor opción.

Como entonces podemos hacer las cosas mejores?

Aquí hay 6 sugerencias:

1. REESTRUCTURA DE INCENTIVOS EN LA CIENCIA:
Por muchas razones la ciencia se ha convertido en una carrera por el nuevo gran descubrimiento y no por hacer el bien en verdad.
Los estudios que más se publican y llenan los titulares son los que están muy rápidos y con resultados sorprendentes y/o controversiales que atraigan lectores, sean reales o no, estén hechos con sumo cuidado o no, demostrados ya en humanos o no, o repitiendo los resultados obtenidos in vitro (fuera del cuerpo humano) en in vivo (dentro del cuerpo humano).
La gran mayoría de las veces estos estudios flash son difíciles de replicar y confirmar en estudios posteriores, cuando son hechos con cuidado una y otra vez, sin embargo, estos resultados que desmienten el que ha sido publicado y alcanzado fama, nunca alcanzan las primeras páginas de las publicaciones elite.

Desde el momento en que un joven decide obtener y perseguir su Ph.D hasta que se gradúa, puede que pasen 13 o más años promedio, al final de esto, dicho joven ya no lo es tanto y se encuentra sin trabajo y frustrado. Estas son una de las razones principales por las cuales este nuevo científico se desespera y opta por tomar “atajos”.
Los gobiernos, universidades y los “patrocinadores” en vez de incentivar económicamente por la cantidad de estudios científicos publicados de forma rápida y con resultados dudosos que no aportan nada a la sociedad, lo que deberían hacer es premiar de una forma muy superior a los científicos que producen resultados sólidos y confiables, que hacen el bien, y que otros científicos son capaces de duplicar una y otra vez de forma exitosa para confirmar que son reales.

2. MOTIVAR A LAS PERSONAS QUE PUBLIQUEN LOS ESTUDIOS QUE FALLAN Y LOS QUE TRIUNFAN:
Thomas Edison se dio cuenta que la clave para inventar el bombillo residía en monitorear cada experimento que no funcionara.
Hoy en día son pocos los Journals que están dispuestos a publicar esfuerzos que no den resultados inmediatos, y los científicos jovenes que no proporcionen resultados instantáneos muy rara vez son remunerados.

Sin un record solido y confiable donde se haya tratado y fallado, el cuadro cientifico inevitablemente se volvera distorsionado, como la memoria de un apostador que solo recuerda cuando gana. Es importante aprender y archivar todas las formas de “no hacerlo” y no solo “como hacerlo”.
Un registro de estudios en donde los métodos sean declarados antes de que los experimentos sean conducidos, y no que los científicos se lancen a pescar análisis que les ayuden a recopilar datos que vayan de acuerdo con sus nociones preconcebidas, puede ayudar bastante con este y otros problemas que tienen que ver con el tema. Exponer mas y de forma mas completa los métodos experimentales puede ayudar mucho también.

3. RECONOCER QUE UN SOLO ESTUDIO NO PRUEBA NADA:
Sin la repeticion de los resultados encontrados una y otra vez, y luego repetidos en humanos, ese único resultado debe ser tomado como preliminar y nada más.
En este punto la ciencia y los medios son cómplices; hay una tendencia a publicar cada nuevo estudio de forma acelerada como si demostrara o probara algo, muchas veces ni siquiera esperan que esos resultados salgan en humanos. Pero hay que entender que la mayoría de estudios preliminares no son más que evidencias y/o pistas que llevan a una conclusión, no son la conclusión en si mismos.
Todo mundo, desde el publico general, los gobiernos, los medios, los “expertos” y los mismos científicos, necesitan ser más pacientes.

4. PROMOVER Y MOTIVAR EL META-ANALISIS:
Esta técnica combina resultados cruzados de diferentes laboratorios, lo cual les permite a los investigadores buscar entre pequeños pero consistentes efectos que son muy difíciles de ver en estudios individuales, y efectos esporádicos que ocurren por accidente.
“The Cochrane Collaboration’s meta-analytic reviews” se ha convertido en una parte vital de la evidencia científica medica, y una nueva pagina web llamada Open Science Framework esta marcando las pautas para más sistemáticos meta-análisis en todas las áreas científicas, así que muy bien por ellos! Y ojalá otros los imiten y se cree una tendencia masiva.

5. CREAR UN CÓDIGO DE ÉTICA:
Hipocrates tenía razón: “cada profesión necesita estándares formales de conducta”. Medicos, abogados, ingenieros y doctores de cualquier rama lo tienen; ninguna rama cientifica deberia estar exento de ellos. Están habiendo unos movimientos en esta direccion, ojalá que se concreten y pronto. Deben existir para que los jovenes y no tan jovenes científicos sepan que se espera de ellos ética e intelectualmente y las consecuencias para sus carreras que tendría violar ese código.

6. DENLE A LA CIENCIA OFICIALES DE POLICIAS SERIOS:
que se encargarían de custodiar las pruebas, que el método empleado no sea violado, que ninguna muestra y/o prueba sea alterada, ni ningún dato manipulado. En fin, que actúen como una especie de freno y de ponerla más difícil para hacer lo mal hecho.
Como ha demostrado la experiencia, hasta los más elite pueden voltearse y hacer trampa. Los negocios tienen sus estafadores teatreros; la ciencia también tiene su grupito de supuestos expertos con egos enormes de los cuales sus trabajos son demasiado buenos y perfectos para ser verdad. Por suerte, han surgido unos detectives que se dedican a investigar las estadísticas de estudios científicos y desenmascarar resultados dudosos de estos pseudocientificos, y no se llevan de la fama que posean o de la identidad de gurú sabelotodo que haya creado o quiera aparentar.
“Meta-investigaciones,” como las de John Loannidis, han marcado la pauta en medicina, y ahora personas como Uri Simonsohn están haciendo lo mismo en la neurociencia.

A largo plazo la ciencia es autocorrectora. El epiciclo de Ptolemy fue reemplazado por el sistema heliocéntrico de Copernico. La teoría de que las úlceras estomacales son causadas por las comidas muy condimentadas ha sido reemplazada por el descubrimiento de que la mayoría de úlceras son causadas por bacterias. El dogma de que los primates nunca les crecían nuevas neuronas se creyó por 40 años, basado en una relativa poca evidencia, pero finalmente fue destronado recientemente cuando nuevos científicos abordaron viejas preguntas e investigaciones con nuevos y mejores métodos que han sido descubiertos y utilizados recientemente. Antes se creía que el huevo era el culpable en la dieta de elevar el colesterol y luego la ciencia demostró que no. Se pensaba que las proteínas dañaban los riñones y eran contraproducentes en pacientes con daños renales y luego la ciencia demostró que no solo no hacen daño, sino que una dieta baja en proteínas acelera el deterioro de los riñones. Hay muchos ejemplos más, ya ustedes captan la idea.
La mejor ciencia es acumulativa, no solo una lista de resultados divertidos; mientras más profundo ahondamos, más rápido salen a la luz esas ideas estúpidas y mitos ridículos, y tarde o temprano morirán. Y aun aunque nada cambie rapido, eventualmente lograremos el profundo entendimiento de las cosas, que es lo que todo cientifico y/o amante de las ciencias busca. Pero no hay dudas que podemos acelerar el proceso si enderezamos nuestros actos, contribuimos a la investigación sería, dejamos de creer en todo lo que oímos, leemos o nos dicen, sin ni siquiera investigar un poco, y dejamos de acelerar conclusiones.

La buena noticia es que científicos de muchos diferentes campos al fin están despertando ante la magnitud de muchos desafíos que tenemos que enfrentar de forma colectiva.

El articulo que tiene que ver con estos temas que fue publicado en el mes de noviembre en “Perspectives on Psychological Science” ya ha sido descargado más de 20,000 veces (el equivalente académico de un disco platino). Y con la llegada de nuevos medios, consorcios y consultores como PLoS, PeerJ y Open Science Framework, marcando las pautas para mejorar el sistema en los resultados de los estudios, significa que vamos por buen camino y estamos mejorando.

Todos nosotros que trabajamos en cualquier rama científica hemos aprendido fuertes lecciones, y muchos nos indignamos de forma constante al ver publicados tantos mitos y mala información por doquier, pero a largo plazo esto acabará y la ciencia irá por un mejor camino.

PUNTOS A TENER EN CUENTA:

– Correlación no es igual a causa.
– Absorción no es igual a utilización.
– Retención de líquidos no es igual a edema.
– In vitro no necesariamente es igual a In vivo.
– Un resultado en ratas de laboratorio no necesariamente se duplicará en humanos; aunque sí es un modelo perfectamente válido y en su mayoría si arroja mismos resultados.
– Alguien que actúe como que todo lo sabe en realidad no sabe nada y debes desconfiar de el. Nadie lo sabe todo.
– Alguien que se limite y se cierre a un solo sistema y una sola forma de hacer las cosas, más que experto, es un ignorante con limitaciones.
– Ser famoso no significa que sea bueno en lo que hace, ni que sea un experto.
– Tener muchos seguidores en Twitter y Facebook no significa nada, no mide tu nivel de profesionalidad, de inteligencia y de que tan bueno seas o no.
– El que apoya sus afirmaciones en artículos sin referencias científicas no sabe lo que hace ni dice, solo lee y por eso cree que es un experto.
– El que en un debate en vez de defender su posición con argumentos científicos, se altera y recurre a ataques personales, no tiene ni idea de lo que esta haciendo y/o hablando y de experto no tiene ni la “O”.
– Aquel que alimenta mitos es un irresponsable.
– Ser ignorante no es el peligro, negarse a salir de la ignorancia si lo es.
– Aquel que se niega a admitir un error, o que estaba equivocado en algo, que se niega a evolucionar y actualizarse, y que se escuda en una sola fuente, es un pésimo profesional y debe ser descartado.
– El verdadero científico siempre esta dispuesto a aprender más, aceptar errores, actualizarse y evolucionar.
– Si una fórmula, teoría o estudios solo dan resultados en el laboratorio y no en la práctica de la vida real, significa que no sirve. De la misma forma, si una teoría funciona en la vida real y aun no ha sido estudiada y confirmada por la ciencia, no debe ser descartada por eso.
– Y recordemos que si nosotros no somos perfectos, mucho menos las cosas que hacemos y las ciencias que practicamos. Entonces como podemos pretender que en eso no nos podemos equivocar?
Evolucionemos!

Hasta la próxima y cuidado con esos pseudoexpertos. Espero me ayuden a destronar tantos mitos.

Twitter: @jroselloblanco
Contacto y asesorías personales y online: dr.rosellobm@hotmail.com
Tel: 809 508 2337.

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